Mus

Vico, escalera

Mus
Hombre
Miss Miz

MOUTHPIECE


Si alguien pudiera ayudarme, sólo tendría que llamar que, si estoy, de seguro abriré. Sólo pido que no extremen su llamado porque Él se pondría a la puerta, se opondría, es decir que se pondría nervioso y nadie quiere eso. Yo puedo ir donde me llamen. Él, en cambio, no responde tan fácilmente. No dejaría su lugar… (Es el piso que cruje.) No sería ético para Él. Aunque Él lo expresaría de otro modo. Él, al igual que yo, puede ayudar a la gente, sin tomar partido de sus ideas o acciones, pues no tiene que demostrar nada y puede estar allí donde lo llamen sin estar. No como ésos que van sin que los llamen. Pueden venir aquí de todos modos, si logran habituarse a la forma… en que vivo y de la que no tengo por qué avergonzarme, ya que todo el mundo es pobre. Claro que, a fe mía, bien podrían decidirse a venir y encontrarme muerto.

Miss Miz aparece de pronto, como si siempre hubiera estado ahí.


MOUTHFUL


Lo escuchaste? Miss Miz No. Hombre A veces parece que tiene compañía… como si incluso alguien como Él necesitara… QUIERE DESTROZARME LOS NERVIOS! Su actividad nocturna y las breves incursiones durante el día, los pequeños ruidos en apariencia desordenados, cumplen una lógica perversa, forman parte de un plan macabro! Pero tú eres tan amable y yo no consigo dominar esta angustia. Continúa, por favor, con la lectura. Yo también escribí algunos dramas. Incluso traté de compartirlos, darlos a conocer. Los concursos, ya sabes, no vale la pena… (Un escalofrío, el rechinar de dientes. No es nada. ) No me sorprende que sólo fijen su atención en las farsas de muchachos que se inclinan por las intrigas ruidosas, algo que para sus intelectos suene escandaloso o parezca la novedad; pero es que esos muchachos no son buenos lectores como tú, por ejemplo. Quieren ser autores ante todo. Lo hacen con ingenuidad. Con respecto a los otros, los que tienen que juzgar su actividad artística, bueno, ellos sí deberían saber con qué elementos trabaja uno y con cuáles trabaja otro. Es suficiente. Y es penoso que, estando allí de un modo representativo, se confundan de tal modo. Pero es que tienen mucho trabajo, también ellos! Mira, prefiero no hablar. Con qué objeto? Tú me darás la razón. Además de que no vale la pena llamar ciertos temas. Y punto.

Pero volviendo a los muchachos, que aun están a tiempo, creo que deberían abandonar esas intrigas. Sé que lo hacen inocentemente. (Rechinando los dientes) Son unos moralistas! Por eso no se cansan de coquetear con un léxico sucio, creyendo haber encontrado su voz, y lo cargan de figuras obscenas, desconociendo el fin último de la obscenidad. Lo expresan todo de un modo violento, precisamente ellos, que jamás fueron humillados, ni recibieron los golpes más duros, ni estuvieron cara a cara con la muerte… ( Ése ruido?) La versión del peligro que conocen les llega en el sueño embrutecido de las noches en que festejan, con una tribu de ignorantes, el éxito de sus dramas de cotillón. Eso es todo lo que ponen en escena para un público que para reconocer la tensión dramática le basta un arma de juguete. En fin, ya está bueno. Todo esto es para justificar mi soledad. Ya sabes. Quieres un poco de agua? Miss Miz No.

DOWN IN THE MOUTH


Pero, para qué engañarnos? Tú podrías, bien lo sé, ser la virgen de ese oráculo. Tú podrías, digo, interpretar para mí ese oscuro mensaje que llega a poblar esta miseria. Tienes el talento, puedes hacerlo. Él exige de ti las libaciones y de mí la tibia sangre para salir de su escondite y manifestarse y acabar con nuestras dudas. Pregúntale, sino, aunque sea lo último que hagas. Anda, por lo que más quieras, pregúntale por ti!

PODRÍAS ESTAR CON OTRO AHORA. Puedes irte cuando quieras. No quiero retenerte. Has sido lo que se dice muy buena conmigo. Y muy paciente. Conozco los afectos, no creo en las demostraciones ni en ningún tipo de… Ahí está otra vez! Lo escuchaste? Miss Miz No. Hombre Claro, es casi imperceptible. Ahora está rasgando algo así, CON LA GARRA. No importa. Es su asunto. No hay por qué temer. No saldrá de su guarida. Ya lo hubiera hecho. Es dócil. Y salvaje a la vez. Reconoce su animalidad. Yo reconozco que… esa forma de mirar que tienes… y la mueca en tu boca… Está bien. Te sonará ridículo, pero ya me conoces. Tú… crees en el destino? Ya sabes, el viejo tema de la predestinación. Antes… hablábamos de todo. Te divertían mis ocurrencias… Qué fue eso? ( En ocasiones se escucha el sonido de trampas para ratones )

MUSCULUS


Se extiende como numen más allá de la forma. Tendrá filosos dientes si tiene que morder, o lucirá una piel abyecta o la traslucirá por doquier si busca el horror. Despertará de su sueño y saldrá como la sangre de una herida, como un gusano emergerá de la podredumbre. Cómo piensas tener un registro de Él? Quieres retratarlo? Si consigues una imagen cierta de Él, estarás… perdida. Pero dime: QUÉ CLASE DE CONTACTO TUVISTE CON ÉL? Vienes tú también para adorarlo, como si este fuera su santuario. Con qué ojos quieres verlo? Vestigios, amiga mía, es lo que ves… tigios de bestias abominables, a las que volver los torvos ojos, rechazarlos sin poder evitar la vecindad, pues en esa clase de imágenes puedes pactar una alianza con Él.

Se desnuda, rechina los dientes y comienza a aceitarse el cuerpo

Esto… ya no puede sostenerse más. Sostendré, sin embargo, la definitiva lucha con Él. Sostén tú mis prendas, prenda mía, prendada ya de un ajeno perfume. No las abandones en el campo de batalla, a su suerte. Él hará uso de todos sus ardides. Vendrá en una nube de polvo, soplará fuerte o tensará aun más la cuerda, la línea, la serie de puntos en apariencia aislados, para echarse sobre mí, para echarme en cara toda clase de… puntos… para echarme de aquí… Pero ha de hallarme inquebrantable en la disputa, no le dejaré tomar aliento, ni tomar nota, no importa bajo qué forma intente batirme, bajo que mudable figura intente hacerme presa del más espantoso horror. Así que, apártate ahora y… (Aparece Miss Miz, desnuda) No! Cómo te atreves? ( Arrojándose sobre la mujer ) No vas a engañarme esta vez! Miss Miz No!

UNA SERIE DE PUNTOS NEGROS


A título de qué viene esta serie de PUNTOS NEGROS por todas partes? No hace mucho que vi una línea de PUNTOS NEGROS en una de tus mejillas, como cerrando una vieja herida. Si es así, puntualmente, no tiene que ver con lo que pasó… antes. Cuál es tu punto de vista al respecto? Acaso no dirigías la conversación hacia ese punto? Quieres hablar de lo que pasó? Miss Miz No. Hombre Pues bien, no tienes por qué ofenderte. El detalle de los puntos en tu cara… Nada te divertía más que el asunto de los PUNTOS NEGROS en mi nariz! Y a mí no me molestaba! Por el contrario, yo te animaba a seguir sobre la línea de los… Y tanto así que ahora siento como una puntada… Al fin, tú ganas. Has ido afinando, te ha sido afín, el Dominante. Haz hecho puntos, justo con Él. No es al fin un ajuste de cuentas? No digas más. Ahora Él hace uso de todo su poder en este espacio. Sólo resta esperar. Recurre, cuando no, a la fuerza de un signo gramatical para acabar con todo…. En la boca, y en el piso, marcando el territorio, una serie de PUNTOS NEGROS… Lo ves?

Toma posición con sus filas y avanza, cercando toda posibilidad de escape posible. Quiere intimidarme. Quiere que me escuches admitiendo mi temor, aceptando mi derrota. Por eso despliega sus trucos, en definitiva tan viles como aquellos de los muchachos que te hable. Los que escriben! Los que representan! La voz de una época! Igual que aquellos, éste te quiere impresionar. Pero no cuenta con que estamos juntos, sí, y ése es nuestro poder! No lo sabe porque no tiene idea. No tiene nada, no tiene nada personal. Me oyes? Miss Miz (...)

FIN DEL SUSPENSO


Ahora está rasgando algo, así, CON LA GARRA. No importa, es su asunto. Qué importa que se salga con la suya. Que abarrote este lugar con su inmundicia. Que tome todo el lugar para sí. Yo tomo conciencia de mí. Soy superior. Yo sufro. Recuerdas cuando eras apenas una niña? Ya sufría por ti entonces. Tu pequeño cuerpo ya lograba inquietarme. Y ahora, pasado tanto tiempo, tu cuerpo, tu… Qué fue eso? Te das cuenta? QUIERE DESTROZARME LOS NERVIOS! Lo ves? Estuve a punto de perder el control. Sí, los dientes, ya sé. Por eso te pido que leas tú. Yo ya no puedo. Lo confieso! Me perturba enormemente y te diré por qué. Esto trae cola! Hace mucho que tampoco escribo pues soy objeto de una malsana costumbre: hablo solo! Me dicto a mí mismo todo lo que se me ocurre escribir y al punto voy por la casa dando saltitos de frenesí como esquivando algo del piso, alternando las palabras que susurro o vocifero, las palabras digo y los puntos, los PUNTOS NEGROS , con extraños y desagradables chillidos, como si al punto interpretara aquello que sale de mi boca babeante con su pestilencia, haciendo gestos y muecas que quién sabe CON QUÉ TENDRÁN RELACIÓN, como si estuviera interpretando un papel que no cesa de escribirse en ese mismo momento que está escribiéndose sin escribirse realmente pues sólo puedo actuarlo sin dominar una palabra mientras voy dando saltitos y esquivando a cada paso toda una serie de PUNTOS NEGROS por todas partes! Ah sí, el endemoniado ímpetu de los PUNTOS NEGROS me va rodeando con su larga cola! Y, mientras tanto, qué haces tú? Sí, tú, la seductora silenciosa, la de largas uñas, te largas, sí, con tu larga sonrisa sola. Acaso no puedes, por lo que más quieras, ayudarme con un simple… Miss Miz No. Hombre Los dos creen que pueden conmigo. Creen que no puedo disimular y seguir con esto, ocultando todo este asunto, solo, metido en esta… cueva… Qué? Pero es que no hay sitio seguro? Me oyes? No escuchas lo que te digo?

texto: Diego Fleitas
ilustración: Andrés Vico