Creación del espacio

Ignacio Dansilio

La pequeña casa incendiada del autor

Tarkovski


Inflamable
de León Félix Batista. La propia cartonera, Montevideo, 2009. 42 páginas

Latin [América]



La obra de León Félix Batista (Santo Domingo, 1964) constituye una reunión de horror y evidencia. Sus textos arengan la discusión y dan sentido a ciertos debates actuales de la literatura latinoamericana. Quizá, uno de los más interesantes sea aquel que se da sobre la escisión poesía/poema y las múltiples ramificaciones que este engendra.
Tomemos como ejemplo el término casa. En el plano de expresión nominativa, el término casa debió renovar sus galpones semánticos mediante una violación. Para el neobarroco (poética cuyo auge se dio en los años ochenta y su éxtasis en la publicación de Medusario, libro compilado por Echavarren y Kozer [1]), la palabra casa no importaba tanto como el homicidio impune que sucedía en su interior. La observación permanecía maravillada en el flujo de posibilidades entre un acto y otro. Se excluyó a los nombres del relato a partir de la verbalización de los objetos. Un chico era la acción hipotética de su boca; un farol, la posibilidad de que su luz fuera iridiscente. El relato se descompuso en partículas discursivas, el yo se camuflaba de las temperaturas del entorno y era tan inubicable como omnipresente. El poeta era un cuerpo por el cual la avalancha encontraba su cauce, un sentido no destinado a la claridad sino al afán de aceleración.

Sin embargo la palabra casa volvió a los grandes relatos a partir de la obra de dos poetas contemporáneos: Ernesto Carrión (Guayaquil, 1977) y Héctor Hernández Montecinos (Santiago de Chile, 1979). En ambos, la palabra casa fue el nombre de una región del ser, la expresión de un territorio mucho mas allá de las paredes y las ventanas. En Montecinos podemos encontrar una “pequeña casa que se llamaba noche”, donde los ojos se escinden del sujeto y observan la ternura y el desastre de una lluvia de meteoros en las manos de un muchacho. En Carrión la casa es el espacio donde funciona una fábrica de demonios, una preparación de máquina-dios para que su hijos cumplan con la desobediencia: “ahora mi casa es solamente un pardo sol cercenando las playas donde el tiempo se desploma Todos los sitios que recorrí se pudren tras las pestañas a flor de agua”.

La casa constituye un relato por el hecho de que vuelve a ser un lugar de escritura, el sujeto escribe desde un territorio que lo contiene y lo vuelve suyo. Es libre entonces de salir y observar los más crudos paisajes para los cuales su casa lo preparó. Vuelve a ver demonios, niñas poseídas, ángeles, entidades que habitan su propia habitación.
Contemporáneo a ellos también, León Félix Batista interviene esta escena utilizando el neobarroco como técnica de asociación que relata las propiedades de un objeto y su enigma. En su libro Prosa del que está en la esfera (Tse-Tse, 2006) la casa es “esa cosa que se llama casa” y también es “la casona del antiguo quebrantado fuera intacta, de barniz y con peñolerías, si no hubiera hundido ante el claror de un candelabro.”

León Inflamable



La poesía que se edita en Montevideo rara vez mira para afuera, y si lo hace, su ojo no apunta a las nuevas poéticas actuales. Inflamable, reciente edición de La propia cartonera (Montevideo), es para los lectores de poesía, una buena oportunidad de consumo. Inflamable es un bestiario alfabético. Los poemas parecen definiciones de un diccionario, están agrupados según su primer letra y persiguen, de la A a la Z, un orden léxico.
Los poemas no intentan aproximarse al concepto que les da cabida, sino que, el concepto es una inyección de significado para la posterior elaboración: “silla. (f., del lat . sella) Son técnicas inútiles: la mente es el enigma que va mezclando escenas. La silla giratoria vistiendo su vestido; a mano (y en vislumbre, preliminar un óleo) el tumulto de un delta, siguiendo un plano armónico, exudando. (…) El vuelvo de los polos, tan insignificantes cuando se fortalece con dobles nudos dobles. De nuevo habrá el emblema sucediéndolo desnudos, retrospectiva-mente y a partir de otros compuestos.”

El neobarroco es una herramienta utilizada para el agenciamiento de imágenes pero interrumpida antes que su marea espiral haga naufragar el texto. Es necesario entonces negar el conjunto texto como un nudo prosódico cerrado, aceptarlo como zona de transgénesis, de simbiosis. Escribir es, en palabras de L.F.B.: “un ánimo mestizo desarrollado como el asalto de la sinuosidad a la corrección (escudo del Poder), como agresividad de forma frente a los edificios del Control.”

Excritura



Reescribir un poema es un acto de interpretación y creación a partir de un material textual predado. Ya que, por medio de la literatura, el autor inexorablemente fagocita al escritor, el escritor, por medio de la reescritura, puede fagocitar y desfigurar al autor que el mismo creó. Esta técnica es utilizada en la poesía contemporánea como actividad simbiótica frente al pasado: reescribir un poema es digerirlo dos veces, es aprender su carne y devolver un nuevo enigma.
Frente al concepto de reescritura L.F.B. contrapone el de excritura. “Aun y publicado el texto puede sufrir metamorfosis, a través de un proceso que denomino de excritura. (…) Se trata de que el yo omnisciente permanezca solapado tras las letras y el caos, y su expresión extraiga su equilibro de entre la fealdad y la fórmula retórica. (… )”
Inflamable, es por tanto, una expresión de excritura, donde el yo de otros libros de León como “Oscuro Semejante” (1989), “Crónico” (2000) y “Mosaico Fluido” (Premio Nacional de Poesía Emilio Proud` Homme, 2006), aparecen hibridados a través de un yo con memoria que cambia de escenario pero recuerda su habitación natal.

La escritura es un agregado que desmantela la institución literaria. Podemos ver esto en los meta-diálogos que el yo sostiene con el sujeto que padece y goza: “Mudar de identidad: apremio de mis fuentes, que hincan un pasado perimido. Y el contacto es el enigma, pues consagra con borrascas el vacío a que es proclive para ser.”
La excritura y la reescritura establecen una relación directa entre escritores. Esta relación no es literaria sino pulsional. El excribiente coloca su cuerpo en el instante previo a la escritura del poema que reescribirá. Es por tanto una relación entre escritores donde el autor cultiva su perversión de voyeur. Se intuye una pulsión primaria y se juzga al texto como una de las expresiones de éste. El intertexto (que es la perversión del sistema para sí) está mucho después y es dominio de la literatura.


Manuel Barrios
Publicado originalmente en La Diaria (Montevideo)

Imagen de El Sacrificio de Tarkovski


[1] El libro propiamente fue publicado a finales de los noventa pero el auge de esta poética se dio en los ochenta. La relación estética es observable sobre todo en la obra de Néstor Perlongher, desde Austria-Hungría hasta Hule. El neobarroco entendió que toda poética debe tener su correlato filosófico, la relación es la poética misma. El postestructuralismo deleuziano y el neobarroco compartieron una misma renuncia. En ambos, el eterno retorno es la seguridad de una diferencia inmanente a cualquier identidad. La redefinición deleuziana apoyada en la escritura tuvo su correlato en el abandono estructural del neobarroso poético. El término “neobarroso” expresa la tensión donde el poema puede ser la joya que brilla en el barro, y la poesía el lenguaje y el barro adonde el habla regresa. El poema pierde la limitación jerárquica, su preciosismo barroco, métrica y rima se elevan del suelo y el habla pone énfasis en su condición heteróclita y multiforme. Hacer un poema es un ensayo de poesía, una posibilidad no definitiva al igual que la máquina-lengua deleuziana.

Octubre

Ficciones / Artificios

Ignacio Dansilio
Leandro Vieira


Ignacio Dansilio
Leandro Vieira


Ignacio Dansilio
Leandro Vieira


Ficciones: Ignacio Dansilio
Artificios: Leandro Vieira

Manuel Gianoni, La estrategia del goce

La fotografía no reproduce la realidad, en cambio tiene la capacidad de cuestionarla.



Manuel Gianoni

Ficciones


Encuentro internacional de fotografía
31 de Octubre, Fundación Atchugarry, Maldonado


Manuel Gianoni

Manuel Gianoni

Mus

Vico, escalera

Mus
Hombre
Miss Miz

MOUTHPIECE


Si alguien pudiera ayudarme, sólo tendría que llamar que, si estoy, de seguro abriré. Sólo pido que no extremen su llamado porque Él se pondría a la puerta, se opondría, es decir que se pondría nervioso y nadie quiere eso. Yo puedo ir donde me llamen. Él, en cambio, no responde tan fácilmente. No dejaría su lugar… (Es el piso que cruje.) No sería ético para Él. Aunque Él lo expresaría de otro modo. Él, al igual que yo, puede ayudar a la gente, sin tomar partido de sus ideas o acciones, pues no tiene que demostrar nada y puede estar allí donde lo llamen sin estar. No como ésos que van sin que los llamen. Pueden venir aquí de todos modos, si logran habituarse a la forma… en que vivo y de la que no tengo por qué avergonzarme, ya que todo el mundo es pobre. Claro que, a fe mía, bien podrían decidirse a venir y encontrarme muerto.

Miss Miz aparece de pronto, como si siempre hubiera estado ahí.


MOUTHFUL


Lo escuchaste? Miss Miz No. Hombre A veces parece que tiene compañía… como si incluso alguien como Él necesitara… QUIERE DESTROZARME LOS NERVIOS! Su actividad nocturna y las breves incursiones durante el día, los pequeños ruidos en apariencia desordenados, cumplen una lógica perversa, forman parte de un plan macabro! Pero tú eres tan amable y yo no consigo dominar esta angustia. Continúa, por favor, con la lectura. Yo también escribí algunos dramas. Incluso traté de compartirlos, darlos a conocer. Los concursos, ya sabes, no vale la pena… (Un escalofrío, el rechinar de dientes. No es nada. ) No me sorprende que sólo fijen su atención en las farsas de muchachos que se inclinan por las intrigas ruidosas, algo que para sus intelectos suene escandaloso o parezca la novedad; pero es que esos muchachos no son buenos lectores como tú, por ejemplo. Quieren ser autores ante todo. Lo hacen con ingenuidad. Con respecto a los otros, los que tienen que juzgar su actividad artística, bueno, ellos sí deberían saber con qué elementos trabaja uno y con cuáles trabaja otro. Es suficiente. Y es penoso que, estando allí de un modo representativo, se confundan de tal modo. Pero es que tienen mucho trabajo, también ellos! Mira, prefiero no hablar. Con qué objeto? Tú me darás la razón. Además de que no vale la pena llamar ciertos temas. Y punto.

Pero volviendo a los muchachos, que aun están a tiempo, creo que deberían abandonar esas intrigas. Sé que lo hacen inocentemente. (Rechinando los dientes) Son unos moralistas! Por eso no se cansan de coquetear con un léxico sucio, creyendo haber encontrado su voz, y lo cargan de figuras obscenas, desconociendo el fin último de la obscenidad. Lo expresan todo de un modo violento, precisamente ellos, que jamás fueron humillados, ni recibieron los golpes más duros, ni estuvieron cara a cara con la muerte… ( Ése ruido?) La versión del peligro que conocen les llega en el sueño embrutecido de las noches en que festejan, con una tribu de ignorantes, el éxito de sus dramas de cotillón. Eso es todo lo que ponen en escena para un público que para reconocer la tensión dramática le basta un arma de juguete. En fin, ya está bueno. Todo esto es para justificar mi soledad. Ya sabes. Quieres un poco de agua? Miss Miz No.

DOWN IN THE MOUTH


Pero, para qué engañarnos? Tú podrías, bien lo sé, ser la virgen de ese oráculo. Tú podrías, digo, interpretar para mí ese oscuro mensaje que llega a poblar esta miseria. Tienes el talento, puedes hacerlo. Él exige de ti las libaciones y de mí la tibia sangre para salir de su escondite y manifestarse y acabar con nuestras dudas. Pregúntale, sino, aunque sea lo último que hagas. Anda, por lo que más quieras, pregúntale por ti!

PODRÍAS ESTAR CON OTRO AHORA. Puedes irte cuando quieras. No quiero retenerte. Has sido lo que se dice muy buena conmigo. Y muy paciente. Conozco los afectos, no creo en las demostraciones ni en ningún tipo de… Ahí está otra vez! Lo escuchaste? Miss Miz No. Hombre Claro, es casi imperceptible. Ahora está rasgando algo así, CON LA GARRA. No importa. Es su asunto. No hay por qué temer. No saldrá de su guarida. Ya lo hubiera hecho. Es dócil. Y salvaje a la vez. Reconoce su animalidad. Yo reconozco que… esa forma de mirar que tienes… y la mueca en tu boca… Está bien. Te sonará ridículo, pero ya me conoces. Tú… crees en el destino? Ya sabes, el viejo tema de la predestinación. Antes… hablábamos de todo. Te divertían mis ocurrencias… Qué fue eso? ( En ocasiones se escucha el sonido de trampas para ratones )

MUSCULUS


Se extiende como numen más allá de la forma. Tendrá filosos dientes si tiene que morder, o lucirá una piel abyecta o la traslucirá por doquier si busca el horror. Despertará de su sueño y saldrá como la sangre de una herida, como un gusano emergerá de la podredumbre. Cómo piensas tener un registro de Él? Quieres retratarlo? Si consigues una imagen cierta de Él, estarás… perdida. Pero dime: QUÉ CLASE DE CONTACTO TUVISTE CON ÉL? Vienes tú también para adorarlo, como si este fuera su santuario. Con qué ojos quieres verlo? Vestigios, amiga mía, es lo que ves… tigios de bestias abominables, a las que volver los torvos ojos, rechazarlos sin poder evitar la vecindad, pues en esa clase de imágenes puedes pactar una alianza con Él.

Se desnuda, rechina los dientes y comienza a aceitarse el cuerpo

Esto… ya no puede sostenerse más. Sostendré, sin embargo, la definitiva lucha con Él. Sostén tú mis prendas, prenda mía, prendada ya de un ajeno perfume. No las abandones en el campo de batalla, a su suerte. Él hará uso de todos sus ardides. Vendrá en una nube de polvo, soplará fuerte o tensará aun más la cuerda, la línea, la serie de puntos en apariencia aislados, para echarse sobre mí, para echarme en cara toda clase de… puntos… para echarme de aquí… Pero ha de hallarme inquebrantable en la disputa, no le dejaré tomar aliento, ni tomar nota, no importa bajo qué forma intente batirme, bajo que mudable figura intente hacerme presa del más espantoso horror. Así que, apártate ahora y… (Aparece Miss Miz, desnuda) No! Cómo te atreves? ( Arrojándose sobre la mujer ) No vas a engañarme esta vez! Miss Miz No!

UNA SERIE DE PUNTOS NEGROS


A título de qué viene esta serie de PUNTOS NEGROS por todas partes? No hace mucho que vi una línea de PUNTOS NEGROS en una de tus mejillas, como cerrando una vieja herida. Si es así, puntualmente, no tiene que ver con lo que pasó… antes. Cuál es tu punto de vista al respecto? Acaso no dirigías la conversación hacia ese punto? Quieres hablar de lo que pasó? Miss Miz No. Hombre Pues bien, no tienes por qué ofenderte. El detalle de los puntos en tu cara… Nada te divertía más que el asunto de los PUNTOS NEGROS en mi nariz! Y a mí no me molestaba! Por el contrario, yo te animaba a seguir sobre la línea de los… Y tanto así que ahora siento como una puntada… Al fin, tú ganas. Has ido afinando, te ha sido afín, el Dominante. Haz hecho puntos, justo con Él. No es al fin un ajuste de cuentas? No digas más. Ahora Él hace uso de todo su poder en este espacio. Sólo resta esperar. Recurre, cuando no, a la fuerza de un signo gramatical para acabar con todo…. En la boca, y en el piso, marcando el territorio, una serie de PUNTOS NEGROS… Lo ves?

Toma posición con sus filas y avanza, cercando toda posibilidad de escape posible. Quiere intimidarme. Quiere que me escuches admitiendo mi temor, aceptando mi derrota. Por eso despliega sus trucos, en definitiva tan viles como aquellos de los muchachos que te hable. Los que escriben! Los que representan! La voz de una época! Igual que aquellos, éste te quiere impresionar. Pero no cuenta con que estamos juntos, sí, y ése es nuestro poder! No lo sabe porque no tiene idea. No tiene nada, no tiene nada personal. Me oyes? Miss Miz (...)

FIN DEL SUSPENSO


Ahora está rasgando algo, así, CON LA GARRA. No importa, es su asunto. Qué importa que se salga con la suya. Que abarrote este lugar con su inmundicia. Que tome todo el lugar para sí. Yo tomo conciencia de mí. Soy superior. Yo sufro. Recuerdas cuando eras apenas una niña? Ya sufría por ti entonces. Tu pequeño cuerpo ya lograba inquietarme. Y ahora, pasado tanto tiempo, tu cuerpo, tu… Qué fue eso? Te das cuenta? QUIERE DESTROZARME LOS NERVIOS! Lo ves? Estuve a punto de perder el control. Sí, los dientes, ya sé. Por eso te pido que leas tú. Yo ya no puedo. Lo confieso! Me perturba enormemente y te diré por qué. Esto trae cola! Hace mucho que tampoco escribo pues soy objeto de una malsana costumbre: hablo solo! Me dicto a mí mismo todo lo que se me ocurre escribir y al punto voy por la casa dando saltitos de frenesí como esquivando algo del piso, alternando las palabras que susurro o vocifero, las palabras digo y los puntos, los PUNTOS NEGROS , con extraños y desagradables chillidos, como si al punto interpretara aquello que sale de mi boca babeante con su pestilencia, haciendo gestos y muecas que quién sabe CON QUÉ TENDRÁN RELACIÓN, como si estuviera interpretando un papel que no cesa de escribirse en ese mismo momento que está escribiéndose sin escribirse realmente pues sólo puedo actuarlo sin dominar una palabra mientras voy dando saltitos y esquivando a cada paso toda una serie de PUNTOS NEGROS por todas partes! Ah sí, el endemoniado ímpetu de los PUNTOS NEGROS me va rodeando con su larga cola! Y, mientras tanto, qué haces tú? Sí, tú, la seductora silenciosa, la de largas uñas, te largas, sí, con tu larga sonrisa sola. Acaso no puedes, por lo que más quieras, ayudarme con un simple… Miss Miz No. Hombre Los dos creen que pueden conmigo. Creen que no puedo disimular y seguir con esto, ocultando todo este asunto, solo, metido en esta… cueva… Qué? Pero es que no hay sitio seguro? Me oyes? No escuchas lo que te digo?

texto: Diego Fleitas
ilustración: Andrés Vico

Idea del amor