Sobre la memoria

Claudia, me cuenta que cuando era niña frente a su casa le grafitearon  “Gorda hija de puta”, sin ninguna razón; que desde ese momento comenzaron sus miedos a la noche, que la solución fue dormir con la televisión prendida, volverse loca por los sonidos repetitivos y obligarse a ser sorda.  Cuando le llega el sueño, la veo irse a la cama con la computadora bajo el brazo. 

Toda la noche, solo pude pensar en ese recuerdo, en el recuerdo; ¿es algo tan simple como imágenes y momentos del pasado que se asientan en la mente? Uno puede llegar a destruirse en tan solo una hora frente a otra persona solo con el relato del recuerdo. 

El afán por traer a la boca esos pedazos de vida, como un boleto de transporte gratis, de ida y vuelta. La adicción reminiscente. Siempre tuve miedo de quedar atrapada allí; he sido testigo de cómo -los recuerdos- se adueñan de los cuerpos viejos, de los cuerpos enfermos y débiles. Un encantamiento de repetición, una y otra vez, una y otra vez, la misma historia, las mismas pausas, las mismas risas, los mismos gestos. Me pregunto si eso es envejecer o es un intento por seguir existiendo. 

He visto también, cómo los recuerdos se transforman; herencias y familias enteras destruirse por objetos que solo valen lo que sienten, la alegría del reencuentro con esa frazada que te abrigó la niñez, olores atascadas en adornos sobre la calle de alguna feria, que pasarás hoy, para comprar ese florero de vidrio, que pondrás sobre el mueble de tu nuevo consultorio, un nuevo adorno con amnesia, pronto para dar nuevas flores. 

Por otro lado, existen los que se recuerdan mal. Por ejemplo, los míos, son compartidos con mi hermana mayor. Nací un día antes que ella pero cuatro años después, ambas en bisiesto; suficiente para que mi madre los entrevere; adapte nuestra realidad a su memoria, nos cambie la hora en que nacimos, -con todas las catástrofes astrológicas que eso puede traer-, confunde las anécdotas del día en que una de las dos  se volvió más fuerte, hasta nos niega aquellos que aseguramos propios. Mientras tanto, con Inés, peleamos para adueñarnos de ese cacho de infancia que nos han repetido, que creemos que nos pertenece.. Y de ese modo crecí, no sabiendo bien cómo lo hice, y creyendo tal vez que la respuesta a quién soy, tiene un nacimiento en ese pasado inestable y mentiroso. 

Pero hay una clase de recuerdo, que aún no lo deduzco y no me animo, y es el que no tiene imagen, el que no sale por la boca. Ya más carne que relato, como huésped del alma que alimenta al cuerpo vacío de respuestas, a veces tan grande, que te hace creer en Dios.

Sigo sin saber por qué el perfume de los árboles del parque rodó me hace insoportablemente feliz, mientras que escucho a Claudia hablar con su madre por teléfono, contándole que tuvo un sueño sin imágenes, del más horrible de todos, que no sabe si es real, pero que si lo recuerda, llora.

Conferencia sobre China y Occidente

Brujería y paraíso

Las plantas perciben la tierra con sus raíces.
Su piel es lo que vemos.
Nosotros también percibimos el sol con la piel;
Y sin embargo percibimos desde arriba.

Las plantas conocen nuestros sentimientos.
El toronjil me inspira como el humo cannábico;
es el preámbulo de la segunda atención.
Es un área tan grande que prefiero no utilizarla.

La primera atención no desaparece en el tercer ciclo,
sino el tonal, que se cree guardián del otro mundo.
Guardián del Paraíso para nosotros,
de la Gloria para los brujos.

Ya dijo Eligio lo que hay del otro lado de las lineas paralelas; 
ese banco de niebla sulfurosa,
donde no podemos avanzar con esfuerzo,
solo como si voláramos.

Alfonso Vieira

Souvenir del Festival Lunar 2016


Sent

Volvemos a publicar, después de largo tiempo, difundiendo una película que involucra a muchos de los colaboradores del blog: Sent.

Nutrir la vida



Palabras de Gabriel Vieira. Realización de Gabriel Riera.

La vida humilde

Nací en medio de la madera. Vibrando como un tubérculo. Nací mas vivo que muerto. La detención de los arboles era una gran fiesta. Las ramas se inclinaban crujiendo hasta romperse. Las ramas y las hojas cayeron rodeando mi lugar. Los frutos de los arboles, las peras, las manzanas cayeron sobre mi cuerpo. Los zorros chillaban rabiosos buscando carne y huevos. Los murciélagos eran aplastados por el temblor de los troncos, no sabían de la tierra, no sabían de la tierra y el pasto. El viento me envolvió apartando el polvo de mi frente. Estiro la hierba que flameaba, meditaba. las piedras también comprendieron que no había distinción entre el viento y el canto que salia de mi boca. Era la transpiración de mi vientre. Allí mi canto fue la aurora con la que el día empezó a acabar. Mi canto es un aire caliente surgido de un pliegue en mi estomago. El sumo calor de mi plexo solar. Este núcleo sostiene la enajenación de las nubes. Hace delgada la lluvia de verano. Mantiene las patas del ciervo en el suelo. Mi canto es una exhalación brutal que hace temblar a los curiosos adentrados al Monte por una luz mala. Mi canto deja sin órbita a la represión eliminando lo sagrado y lo correcto para que perezca también la duda.

Sitio de Andrés Vico

Sitio de Andrés Vico

Por fin, el sitio del amigo de la casa y colaborador:

https://www.instagram.com/andresvico.solaristica/

Debate filosófico sobre El proceso

"De Prometeo informan cuatro leyendas.

Según la primera, fue amarrado al Cáucaso por revelar al hombre los secretos divinos, y los dioses enviaron águilas a devorar su hígado, perpétuamente renovado.

De acuerdo con la segunda, Prometeo, deshecho por el dolor de los picos desgarradores, se fundió con la roca.

Según la tercera, la traición fue olvidada con el paso de los siglos. Los dioses lo olvidaron, las águilas lo olvidaron, él mismo lo olvidó.

Según la cuarta, se cansaron de esta historia insensata. Se cansaron los dioses, se cansaron las águilas, la herida se cerró de cansancio. Permaneció el inexplicable peñasco.

La leyenda quiere explicar lo inexplicable. Como nacida de una verdad, tiene que volver a lo inexplicable."


Franz Kafka, Prometeo
Versión local, a partir de pésimas traducciones de Internet, y la memoria


El Sábado 5 de Junio se inaugura el tercer número de la revista Clinamen, editada por estudiantes de Filosofía de la Facultad de Humanidades. Se va a proyectar El Proceso, la adapatación fílmica de Orson Welles sobre la novela de Kafka. A ello sucederán charlas y debates sobre la película, con la participación de Sandino Núñez y Pablo Romero. En las inmediaciones se expondrán obras de Mariela Amadio y Elián Stolarsky.

Sábado 5 de Junio

19:00 hs.


Salón de actos
FHCE



Foto de Mariela Amadio, dibujo de Elián Stolarsky

Introducción a la superficie del miedo

Si conocer es poder interpretar una cosa ausente, para conocer un lugar, primero hay que salir de ahí; mirarlo de lejos, perderlo de vista, y no ver nada.

El lugar comienza a trascurrir en todo lo que contiene y que no forma parte de él; por ejemplo, un recuerdo que evocamos, que no es una imagen sino su reverso. En eso consiste la imagen; es la dimensión donde almacenamos la penumbra, lo que no pudo ser nombrado. Si el lugar se llama América, África es su recuerdo.

La memoria es el camino de regreso a algo que la excluye: la historia de lo que creímos haber visto y no vimos. Pero de espaldas al escenario de esa historia o de una historia cualquiera, está ese que salió, el que miró de lejos y dejó de ver, quien es parte por parte - aunque indivisible- el lugar donde se encuentra; a quien le bastaría ver lo que falta en (y no de) su propio pasado para conocer el sitio que se esconde detrás de su imagen.

El recuerdo sólido se construye sobre una percepción tan leve como la nada; alcanza a registrar una sombra de polvo sobre la luz. Y al polvo le llama claridad, y a la luz le llama olvido. Escuchando atentamente (porque no es más que la tensión de una escucha), el principio del recuerdo se convierte en sus mayores miedos para vencer a los otros. Él no sabe que antes de convertirse en ellos, sus miedos ocurrieron sólo para darle un sitio. Se hizo incandescente sobre el resplandor, más luz sobre la luz: se escondió, como el mundo, en los intersticios del vacío.

Sobre la percepción crece el recuerdo, con los miembros del sentido, y sobre la memoria, un rítmo opaco con forma de cuerpo, y sobre él una playa cuyo recuerdo es el mar, y sobre la angustia indolora del mar, el cielo en retirada, el puro irse del cielo.

Fabricar es preciso

Logique du sens

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Actriz: Camila Ortiz
Fotografía: Alejandro Keller
Puesta y montaje: Leandro Vieira

Mer [New] Satori

Al principio, son como instancias mínimas tramando,
maravilloso en primavera, pues la primer hoja en el árbol
es el movimiento inicial, la instancia fija,
la piel del tallo suspendida y presiento
que será el fin fabuloso de las hojas.
La primavera esperando con su busto verde,
y la vaca de película asomando
su pesado verbo herbívoro y
sus ojos, sus ojos,
grandes y redondos pétalos rodeando
el maravilloso fin
de la fascinación dormida de la carne
verde / de sus pétalos en llamas, del incendio
de los minúsculos tejidos del ganado
y de los límites del campo/ presiento
la interacción sostenida de la sangre
y el malabar de los tiempos todos
asomando por el tallo de la hoja,
ennegreciendo la ternura de su busto,
el maravilloso fin
de la fascinación dormida de la carne
a solas, por la negra envergadura de su sangre
seca, por los confines y los términos de instancias
fijas,
por los ojos del ganado todo
por el amarillo incendio de las hojas.

A lo que principalmente se dedica
New Satori
es a ocultar la existencia
de Cuantolengua,
un lenguaje binario
donde cada bit no solo responde 1 o 0,
sino a la relación entre 0 y 1
una de dos opciones arrastran la pregunta
hasta uno de dos campos de un pleasoftware
que evoluciona constantemente
y que contiene todo saber postulable
y todas sus derivaciones.
En uno de los campos,
la respuesta será A,
en el otro AA,
pero en lugar de llegar por una ruta binaria,
la respuesta está condicionada por la pregunta,
es decir, (1-0) abre más de dos caminos,
en realidad el número exacto de cuantopartículas
que pueda haber en PVLPA
dada la digitalidad de las cosas.

Esto da como resultado una inmensidad
conectada con el operador.
El umbral bit estaría situado donde antes el bit.
Y por detrás estaría Cuantolengua, es decir,
todas las [PVLPAprima] realizables.
0 o 1 es solo la puerta a una nueva ruta.
Pero esta ruta no está determinada por un software particular,
sino por un organismo en red que evoluciona a cada instante.
Ese organismo bien podría ser Cuantolengua.
En realidad, me gustaría llamar a ese organismo [lenguaprima].

La física nos muestra que a cada instante,
cada partícula de todo este universo se muda hacia [PVPLAprima],
es decir al anverso de PVLPA,
a todos los territorios potencialmente contrarios a este,
lo que supondría que (Operr) menos [PVLPA] = [PVLPAprima].
Esto nos da a entender que (Operr) menos [ego] = [egoprima].
El discurso está cortado con tijera de los otros discursos.
Y de ser esos otros discursos.
Y del juego mitoerótico es que [ego] = (S1).
Porque este libro sería (PVLPA1), el ideal de [PVLPA], al igual que cualquier libro.
Así mismo, en esa serie de reducciones que cumple [materia/signo],
Operr, sea [PLEA11],
estaría inscripto en [matematicadelaesfera]
-/| matemática
de la esfera a la potencia Pi)
es decir
una dolencia o alegría
del bagrejaponés.


de Bagrejaponés

Bagrejaponés llega a usted por cortesía de Olga Leiva, Diego de Ávila, Alex Piperno, Santiago Márquez y Manuel Barrios

Creación del espacio

Ignacio Dansilio

La pequeña casa incendiada del autor

Tarkovski


Inflamable
de León Félix Batista. La propia cartonera, Montevideo, 2009. 42 páginas

Latin [América]



La obra de León Félix Batista (Santo Domingo, 1964) constituye una reunión de horror y evidencia. Sus textos arengan la discusión y dan sentido a ciertos debates actuales de la literatura latinoamericana. Quizá, uno de los más interesantes sea aquel que se da sobre la escisión poesía/poema y las múltiples ramificaciones que este engendra.
Tomemos como ejemplo el término casa. En el plano de expresión nominativa, el término casa debió renovar sus galpones semánticos mediante una violación. Para el neobarroco (poética cuyo auge se dio en los años ochenta y su éxtasis en la publicación de Medusario, libro compilado por Echavarren y Kozer [1]), la palabra casa no importaba tanto como el homicidio impune que sucedía en su interior. La observación permanecía maravillada en el flujo de posibilidades entre un acto y otro. Se excluyó a los nombres del relato a partir de la verbalización de los objetos. Un chico era la acción hipotética de su boca; un farol, la posibilidad de que su luz fuera iridiscente. El relato se descompuso en partículas discursivas, el yo se camuflaba de las temperaturas del entorno y era tan inubicable como omnipresente. El poeta era un cuerpo por el cual la avalancha encontraba su cauce, un sentido no destinado a la claridad sino al afán de aceleración.

Sin embargo la palabra casa volvió a los grandes relatos a partir de la obra de dos poetas contemporáneos: Ernesto Carrión (Guayaquil, 1977) y Héctor Hernández Montecinos (Santiago de Chile, 1979). En ambos, la palabra casa fue el nombre de una región del ser, la expresión de un territorio mucho mas allá de las paredes y las ventanas. En Montecinos podemos encontrar una “pequeña casa que se llamaba noche”, donde los ojos se escinden del sujeto y observan la ternura y el desastre de una lluvia de meteoros en las manos de un muchacho. En Carrión la casa es el espacio donde funciona una fábrica de demonios, una preparación de máquina-dios para que su hijos cumplan con la desobediencia: “ahora mi casa es solamente un pardo sol cercenando las playas donde el tiempo se desploma Todos los sitios que recorrí se pudren tras las pestañas a flor de agua”.

La casa constituye un relato por el hecho de que vuelve a ser un lugar de escritura, el sujeto escribe desde un territorio que lo contiene y lo vuelve suyo. Es libre entonces de salir y observar los más crudos paisajes para los cuales su casa lo preparó. Vuelve a ver demonios, niñas poseídas, ángeles, entidades que habitan su propia habitación.
Contemporáneo a ellos también, León Félix Batista interviene esta escena utilizando el neobarroco como técnica de asociación que relata las propiedades de un objeto y su enigma. En su libro Prosa del que está en la esfera (Tse-Tse, 2006) la casa es “esa cosa que se llama casa” y también es “la casona del antiguo quebrantado fuera intacta, de barniz y con peñolerías, si no hubiera hundido ante el claror de un candelabro.”

León Inflamable



La poesía que se edita en Montevideo rara vez mira para afuera, y si lo hace, su ojo no apunta a las nuevas poéticas actuales. Inflamable, reciente edición de La propia cartonera (Montevideo), es para los lectores de poesía, una buena oportunidad de consumo. Inflamable es un bestiario alfabético. Los poemas parecen definiciones de un diccionario, están agrupados según su primer letra y persiguen, de la A a la Z, un orden léxico.
Los poemas no intentan aproximarse al concepto que les da cabida, sino que, el concepto es una inyección de significado para la posterior elaboración: “silla. (f., del lat . sella) Son técnicas inútiles: la mente es el enigma que va mezclando escenas. La silla giratoria vistiendo su vestido; a mano (y en vislumbre, preliminar un óleo) el tumulto de un delta, siguiendo un plano armónico, exudando. (…) El vuelvo de los polos, tan insignificantes cuando se fortalece con dobles nudos dobles. De nuevo habrá el emblema sucediéndolo desnudos, retrospectiva-mente y a partir de otros compuestos.”

El neobarroco es una herramienta utilizada para el agenciamiento de imágenes pero interrumpida antes que su marea espiral haga naufragar el texto. Es necesario entonces negar el conjunto texto como un nudo prosódico cerrado, aceptarlo como zona de transgénesis, de simbiosis. Escribir es, en palabras de L.F.B.: “un ánimo mestizo desarrollado como el asalto de la sinuosidad a la corrección (escudo del Poder), como agresividad de forma frente a los edificios del Control.”

Excritura



Reescribir un poema es un acto de interpretación y creación a partir de un material textual predado. Ya que, por medio de la literatura, el autor inexorablemente fagocita al escritor, el escritor, por medio de la reescritura, puede fagocitar y desfigurar al autor que el mismo creó. Esta técnica es utilizada en la poesía contemporánea como actividad simbiótica frente al pasado: reescribir un poema es digerirlo dos veces, es aprender su carne y devolver un nuevo enigma.
Frente al concepto de reescritura L.F.B. contrapone el de excritura. “Aun y publicado el texto puede sufrir metamorfosis, a través de un proceso que denomino de excritura. (…) Se trata de que el yo omnisciente permanezca solapado tras las letras y el caos, y su expresión extraiga su equilibro de entre la fealdad y la fórmula retórica. (… )”
Inflamable, es por tanto, una expresión de excritura, donde el yo de otros libros de León como “Oscuro Semejante” (1989), “Crónico” (2000) y “Mosaico Fluido” (Premio Nacional de Poesía Emilio Proud` Homme, 2006), aparecen hibridados a través de un yo con memoria que cambia de escenario pero recuerda su habitación natal.

La escritura es un agregado que desmantela la institución literaria. Podemos ver esto en los meta-diálogos que el yo sostiene con el sujeto que padece y goza: “Mudar de identidad: apremio de mis fuentes, que hincan un pasado perimido. Y el contacto es el enigma, pues consagra con borrascas el vacío a que es proclive para ser.”
La excritura y la reescritura establecen una relación directa entre escritores. Esta relación no es literaria sino pulsional. El excribiente coloca su cuerpo en el instante previo a la escritura del poema que reescribirá. Es por tanto una relación entre escritores donde el autor cultiva su perversión de voyeur. Se intuye una pulsión primaria y se juzga al texto como una de las expresiones de éste. El intertexto (que es la perversión del sistema para sí) está mucho después y es dominio de la literatura.


Manuel Barrios
Publicado originalmente en La Diaria (Montevideo)

Imagen de El Sacrificio de Tarkovski


[1] El libro propiamente fue publicado a finales de los noventa pero el auge de esta poética se dio en los ochenta. La relación estética es observable sobre todo en la obra de Néstor Perlongher, desde Austria-Hungría hasta Hule. El neobarroco entendió que toda poética debe tener su correlato filosófico, la relación es la poética misma. El postestructuralismo deleuziano y el neobarroco compartieron una misma renuncia. En ambos, el eterno retorno es la seguridad de una diferencia inmanente a cualquier identidad. La redefinición deleuziana apoyada en la escritura tuvo su correlato en el abandono estructural del neobarroso poético. El término “neobarroso” expresa la tensión donde el poema puede ser la joya que brilla en el barro, y la poesía el lenguaje y el barro adonde el habla regresa. El poema pierde la limitación jerárquica, su preciosismo barroco, métrica y rima se elevan del suelo y el habla pone énfasis en su condición heteróclita y multiforme. Hacer un poema es un ensayo de poesía, una posibilidad no definitiva al igual que la máquina-lengua deleuziana.

Partido Uruguay Argentina, Ley de caducidad Caducidad de la ley



Dos grupos con distintas prácticas y lenguajes, están aislados entre si. La idea que los habitantes de cada grupo tiene de la justicia y la libertad es distinta a la de otros. Incluso si la idea es la misma, los actos que la representan son diferentes. El que no se identifica con las víctimas de la dictadura, temeroso o indiferente, no percibe una injusticia en las torturas e intervenciones. Quien tiene ciertas prácticas tiene cierta lengua. El que no interpreta un dolor como tal, no siente indignación por la impunidad de los responsables de ese dolor. Para sentir alguna empatía, hace falta ver los síntomas del dolor, haber conocido a los que desaparecieron o conocer a quienes los tienen ausentes.

Unos y otros van a decir: "es justo que yo sea libre". Los que quieren venganza, los que quieren justicia, los culpables, los que aman a las víctimas, los que aman a los represores, los indiferentes, los ignorantes, los sabios, incluso aquellos que lucran con todo este debate. Todos quieren libertad, todos quieren justicia, pero la justicia de unos y otros es contradictoria; el lamento de uno es el martirio de otro; el descanso de uno es la dignidad de otro; la vida de uno es la humillación de otro.

Sin embargo, la oposición es falsa. Aunque se le llame justicia y dignidad a una forma individual de sentir, el mero hecho de que sean conceptos, palabras, lengua, revela su raíz social. La justicia no es justicia para alguien en particular, aunque se manifiesta de manera particular. Cuando alguien tortura, el acto puede parecerle digno, incluso puede parecérselo a la víctima, y también puede ser digno para la democracia (como quedó demostrado con el fracaso del voto verde). En el anterior referéndum, la tortura resultó legalmente digna, como resulta digna, por ejemplo, la humillación futbolera (que a menudo los perdedores experimentan con gran dolor y probablemente con gran placer de expiación).

En otras palabras, el referéndum no es un asunto de justicia y dignidad salvo en la medida que ese sentimiento particular alcanza la esfera política, el plano normativo más allá de lo emocional-humano. En el caso de la ley de impunidad, a diferencia del caso futbolero, los sentimientos tienen una determinación real. En términos analíticos, el fútbol corresponde a un goce inmanente, personal, intransferible, un bien espiritual o del inconciente. En sentido social, es el ámbito abismal donde se resuelven energías bélicas producto de la paradoja social (entre la felicidad de unos y otros). No tiene significado en la realidad (más allá de ser un ejemplo de opio de los pueblos y de los intereses económicos que solapa): se trata de un fetiche que oculta el mismo objeto que muestra (la división social). En cambio, el referéndum no se reduce a su sentido en lo real, la expresión de emociones, sino que constituye un marco simbólico: la sociedad marcando su propia pauta. El mensaje puede leerse: "la democracia no tolera ninguna excepción a la prohibición de la tortura y el asesinato". ¿Cuál es la necesidad de esta aclaración? El que los otros puedan exigir un imperativo semejante, el que tampoco en nombre de la democracia, la dignidad y la justicia se mate y se torture. Tratándose de una búsqueda de sentido, es suficiente con quedar satisfecho, con ejercer la venganza o purgar culpas. Al referirnos a principios, en cambio, nos dirigimos a los actos, a la dinámica económica, las relaciones de poder político: la disposición institucional.

En conclusión, al hablar de la elección popular sobre la ley de impunidad en términos de sentido, de exaltación y reivindicación, se la está equiparando con una actividad de catarsis, de desahogo. Por principio, si fuese justa la tortura, también podría serlo la expropiación de la propiedad privada, la conquista económica de la masa bárbara, la inseguridad como consecuencia de la indiferencia de clases, o como reverso de la ostentación del placer por parte de los favorecidos. ¿Por qué argumentar en nuestros propios términos si también el señor sentido común, consecuente consigo mismo, debería votar la anulación? También los niños del mañana, también hay que votarla para dejar caer las etiquetas. Sin embargo, no basta con que todo el mundo esté satisfecho, cuando se sale al ámbito público hay que preguntarse cuál es el problema (y hay quien recomienda buscarlo precisamente donde no parece haber problema).

Ficciones / Artificios

Ignacio Dansilio
Leandro Vieira


Ignacio Dansilio
Leandro Vieira


Ignacio Dansilio
Leandro Vieira


Ficciones: Ignacio Dansilio
Artificios: Leandro Vieira

Manuel Gianoni

La fotografía no reproduce la realidad, en cambio tiene la capacidad de cuestionarla.



Manuel Gianoni

Ficciones


Encuentro internacional de fotografía
31 de Octubre, Fundación Atchugarry, Maldonado


Manuel Gianoni

Manuel Gianoni

Mus

Vico, escalera

Mus
Hombre
Miss Miz

MOUTHPIECE


Si alguien pudiera ayudarme, sólo tendría que llamar que, si estoy, de seguro abriré. Sólo pido que no extremen su llamado porque Él se pondría a la puerta, se opondría, es decir que se pondría nervioso y nadie quiere eso. Yo puedo ir donde me llamen. Él, en cambio, no responde tan fácilmente. No dejaría su lugar… (Es el piso que cruje.) No sería ético para Él. Aunque Él lo expresaría de otro modo. Él, al igual que yo, puede ayudar a la gente, sin tomar partido de sus ideas o acciones, pues no tiene que demostrar nada y puede estar allí donde lo llamen sin estar. No como ésos que van sin que los llamen. Pueden venir aquí de todos modos, si logran habituarse a la forma… en que vivo y de la que no tengo por qué avergonzarme, ya que todo el mundo es pobre. Claro que, a fe mía, bien podrían decidirse a venir y encontrarme muerto.

Miss Miz aparece de pronto, como si siempre hubiera estado ahí.


MOUTHFUL


Lo escuchaste? Miss Miz No. Hombre A veces parece que tiene compañía… como si incluso alguien como Él necesitara… QUIERE DESTROZARME LOS NERVIOS! Su actividad nocturna y las breves incursiones durante el día, los pequeños ruidos en apariencia desordenados, cumplen una lógica perversa, forman parte de un plan macabro! Pero tú eres tan amable y yo no consigo dominar esta angustia. Continúa, por favor, con la lectura. Yo también escribí algunos dramas. Incluso traté de compartirlos, darlos a conocer. Los concursos, ya sabes, no vale la pena… (Un escalofrío, el rechinar de dientes. No es nada. ) No me sorprende que sólo fijen su atención en las farsas de muchachos que se inclinan por las intrigas ruidosas, algo que para sus intelectos suene escandaloso o parezca la novedad; pero es que esos muchachos no son buenos lectores como tú, por ejemplo. Quieren ser autores ante todo. Lo hacen con ingenuidad. Con respecto a los otros, los que tienen que juzgar su actividad artística, bueno, ellos sí deberían saber con qué elementos trabaja uno y con cuáles trabaja otro. Es suficiente. Y es penoso que, estando allí de un modo representativo, se confundan de tal modo. Pero es que tienen mucho trabajo, también ellos! Mira, prefiero no hablar. Con qué objeto? Tú me darás la razón. Además de que no vale la pena llamar ciertos temas. Y punto.

Pero volviendo a los muchachos, que aun están a tiempo, creo que deberían abandonar esas intrigas. Sé que lo hacen inocentemente. (Rechinando los dientes) Son unos moralistas! Por eso no se cansan de coquetear con un léxico sucio, creyendo haber encontrado su voz, y lo cargan de figuras obscenas, desconociendo el fin último de la obscenidad. Lo expresan todo de un modo violento, precisamente ellos, que jamás fueron humillados, ni recibieron los golpes más duros, ni estuvieron cara a cara con la muerte… ( Ése ruido?) La versión del peligro que conocen les llega en el sueño embrutecido de las noches en que festejan, con una tribu de ignorantes, el éxito de sus dramas de cotillón. Eso es todo lo que ponen en escena para un público que para reconocer la tensión dramática le basta un arma de juguete. En fin, ya está bueno. Todo esto es para justificar mi soledad. Ya sabes. Quieres un poco de agua? Miss Miz No.

DOWN IN THE MOUTH


Pero, para qué engañarnos? Tú podrías, bien lo sé, ser la virgen de ese oráculo. Tú podrías, digo, interpretar para mí ese oscuro mensaje que llega a poblar esta miseria. Tienes el talento, puedes hacerlo. Él exige de ti las libaciones y de mí la tibia sangre para salir de su escondite y manifestarse y acabar con nuestras dudas. Pregúntale, sino, aunque sea lo último que hagas. Anda, por lo que más quieras, pregúntale por ti!

PODRÍAS ESTAR CON OTRO AHORA. Puedes irte cuando quieras. No quiero retenerte. Has sido lo que se dice muy buena conmigo. Y muy paciente. Conozco los afectos, no creo en las demostraciones ni en ningún tipo de… Ahí está otra vez! Lo escuchaste? Miss Miz No. Hombre Claro, es casi imperceptible. Ahora está rasgando algo así, CON LA GARRA. No importa. Es su asunto. No hay por qué temer. No saldrá de su guarida. Ya lo hubiera hecho. Es dócil. Y salvaje a la vez. Reconoce su animalidad. Yo reconozco que… esa forma de mirar que tienes… y la mueca en tu boca… Está bien. Te sonará ridículo, pero ya me conoces. Tú… crees en el destino? Ya sabes, el viejo tema de la predestinación. Antes… hablábamos de todo. Te divertían mis ocurrencias… Qué fue eso? ( En ocasiones se escucha el sonido de trampas para ratones )

MUSCULUS


Se extiende como numen más allá de la forma. Tendrá filosos dientes si tiene que morder, o lucirá una piel abyecta o la traslucirá por doquier si busca el horror. Despertará de su sueño y saldrá como la sangre de una herida, como un gusano emergerá de la podredumbre. Cómo piensas tener un registro de Él? Quieres retratarlo? Si consigues una imagen cierta de Él, estarás… perdida. Pero dime: QUÉ CLASE DE CONTACTO TUVISTE CON ÉL? Vienes tú también para adorarlo, como si este fuera su santuario. Con qué ojos quieres verlo? Vestigios, amiga mía, es lo que ves… tigios de bestias abominables, a las que volver los torvos ojos, rechazarlos sin poder evitar la vecindad, pues en esa clase de imágenes puedes pactar una alianza con Él.

Se desnuda, rechina los dientes y comienza a aceitarse el cuerpo

Esto… ya no puede sostenerse más. Sostendré, sin embargo, la definitiva lucha con Él. Sostén tú mis prendas, prenda mía, prendada ya de un ajeno perfume. No las abandones en el campo de batalla, a su suerte. Él hará uso de todos sus ardides. Vendrá en una nube de polvo, soplará fuerte o tensará aun más la cuerda, la línea, la serie de puntos en apariencia aislados, para echarse sobre mí, para echarme en cara toda clase de… puntos… para echarme de aquí… Pero ha de hallarme inquebrantable en la disputa, no le dejaré tomar aliento, ni tomar nota, no importa bajo qué forma intente batirme, bajo que mudable figura intente hacerme presa del más espantoso horror. Así que, apártate ahora y… (Aparece Miss Miz, desnuda) No! Cómo te atreves? ( Arrojándose sobre la mujer ) No vas a engañarme esta vez! Miss Miz No!

UNA SERIE DE PUNTOS NEGROS


A título de qué viene esta serie de PUNTOS NEGROS por todas partes? No hace mucho que vi una línea de PUNTOS NEGROS en una de tus mejillas, como cerrando una vieja herida. Si es así, puntualmente, no tiene que ver con lo que pasó… antes. Cuál es tu punto de vista al respecto? Acaso no dirigías la conversación hacia ese punto? Quieres hablar de lo que pasó? Miss Miz No. Hombre Pues bien, no tienes por qué ofenderte. El detalle de los puntos en tu cara… Nada te divertía más que el asunto de los PUNTOS NEGROS en mi nariz! Y a mí no me molestaba! Por el contrario, yo te animaba a seguir sobre la línea de los… Y tanto así que ahora siento como una puntada… Al fin, tú ganas. Has ido afinando, te ha sido afín, el Dominante. Haz hecho puntos, justo con Él. No es al fin un ajuste de cuentas? No digas más. Ahora Él hace uso de todo su poder en este espacio. Sólo resta esperar. Recurre, cuando no, a la fuerza de un signo gramatical para acabar con todo…. En la boca, y en el piso, marcando el territorio, una serie de PUNTOS NEGROS… Lo ves?

Toma posición con sus filas y avanza, cercando toda posibilidad de escape posible. Quiere intimidarme. Quiere que me escuches admitiendo mi temor, aceptando mi derrota. Por eso despliega sus trucos, en definitiva tan viles como aquellos de los muchachos que te hable. Los que escriben! Los que representan! La voz de una época! Igual que aquellos, éste te quiere impresionar. Pero no cuenta con que estamos juntos, sí, y ése es nuestro poder! No lo sabe porque no tiene idea. No tiene nada, no tiene nada personal. Me oyes? Miss Miz (...)

FIN DEL SUSPENSO


Ahora está rasgando algo, así, CON LA GARRA. No importa, es su asunto. Qué importa que se salga con la suya. Que abarrote este lugar con su inmundicia. Que tome todo el lugar para sí. Yo tomo conciencia de mí. Soy superior. Yo sufro. Recuerdas cuando eras apenas una niña? Ya sufría por ti entonces. Tu pequeño cuerpo ya lograba inquietarme. Y ahora, pasado tanto tiempo, tu cuerpo, tu… Qué fue eso? Te das cuenta? QUIERE DESTROZARME LOS NERVIOS! Lo ves? Estuve a punto de perder el control. Sí, los dientes, ya sé. Por eso te pido que leas tú. Yo ya no puedo. Lo confieso! Me perturba enormemente y te diré por qué. Esto trae cola! Hace mucho que tampoco escribo pues soy objeto de una malsana costumbre: hablo solo! Me dicto a mí mismo todo lo que se me ocurre escribir y al punto voy por la casa dando saltitos de frenesí como esquivando algo del piso, alternando las palabras que susurro o vocifero, las palabras digo y los puntos, los PUNTOS NEGROS , con extraños y desagradables chillidos, como si al punto interpretara aquello que sale de mi boca babeante con su pestilencia, haciendo gestos y muecas que quién sabe CON QUÉ TENDRÁN RELACIÓN, como si estuviera interpretando un papel que no cesa de escribirse en ese mismo momento que está escribiéndose sin escribirse realmente pues sólo puedo actuarlo sin dominar una palabra mientras voy dando saltitos y esquivando a cada paso toda una serie de PUNTOS NEGROS por todas partes! Ah sí, el endemoniado ímpetu de los PUNTOS NEGROS me va rodeando con su larga cola! Y, mientras tanto, qué haces tú? Sí, tú, la seductora silenciosa, la de largas uñas, te largas, sí, con tu larga sonrisa sola. Acaso no puedes, por lo que más quieras, ayudarme con un simple… Miss Miz No. Hombre Los dos creen que pueden conmigo. Creen que no puedo disimular y seguir con esto, ocultando todo este asunto, solo, metido en esta… cueva… Qué? Pero es que no hay sitio seguro? Me oyes? No escuchas lo que te digo?

texto: Diego Fleitas
ilustración: Andrés Vico